Coche del día: Ford Escort RS1800

Coche del día: Ford Escort RS1800

Con el RS1800 Ford logró su primer título de constructores en el Campeonato Mundial de Rallyes


Tiempo de lectura: 5 min.

Si hay una historia que demuestra cómo desde lo popular y masivo se puede llegar hasta las más altas cotas de la competición internacional ésa es la del Escort RS. Y es que, al fin y al cabo, el Escort nació como un coche pensado por y para Ford Europa con la idea de cubrir el mercado de la potente clase media que ya durante los años sesenta accedía al consumo de masas. Fiable, lógico, sencillo y muy versátil este modelo tenía todo lo que se le podía pedir a un utilitario del segmento C. No obstante, en Ford llegaron a tener muy clara la importancia de las carreras para desarrollar tecnología pero también para vender automóviles.

De hecho, a finales de los sesenta estaban viviendo su particular época dorada en Le Mans con los GT 40. Eso sí, lograda a golpe de talonario tras el revés dado por un Enzo Ferrari que, a última hora, se negó a vender su empresa si el contrato seguía conteniendo la clausula por la cual perdía el control efectivo sobre las actividades deportivas de la Scuderia. De todos modos, es lógico y normal que una marca como Ford entrase en Le Mans en la forma y manera de un niño soberbio con tanto dinero como consentimiento. No obstante, hay que reconocer que la entrada en el mundial de rallyes fue mucho mejor. Muchísimo mejor. La prueba es que llegaron para quedarse y no sólo para cometer una venganza más movida por la ira empresarial que por la fina evolución en la ingeniería. Todo ello gracias a la pericia demostrada por los ingenieros de Ford Europa con el Escort RS.

Para empezar, supieron rodearse de buenos preparadores. Hecho demostrado desde el primer momento, ya que antes de aparecer los RS – Rallye Sport – hizo su aparición el Escort Twin Cam. Ése mismo al que muchos se empezaron a tomar en serio al descubrir bajo su capó el rótulo de Lotus forjado en el bloque motor. A partir de aquí, en 1969 al fin salieron las versiones RS con el Escort RS1600. Inicio de una saga de éxito capaz de evolucionar junto a los diferentes compactos europeos de la empresa americana, llegando a interpretar concepciones tan deportivas y efectivas como el Focus RS de 2002. Una historia en la que se inserta el Escort RS1800. Sin duda el que ha llegado más alto en el Campeonato Mundial de Rally. De hecho, fue el primero que ganó el título de constructores para Ford. Concretamente en 1979.

A pesar de no ser una marca marcadamente deportiva, Ford tenía muy claro – especialmente en Europa – la importancia de ganar en los circuitos para aumentar las ventas en los concesionarios

Ford Escort RS1800, un éxito para Ari Vatanen

En 1974 un joven Ari Vatanen entró en el Campeonato Mundial de Rallys a los mandos de un Opel Ascona 19. No obstante, aunque volvería a la marca alemana más tarde, en 1975 pasó a Ford para emprender una carrera de ocho años en ella. En esta época pudo experimentar todo el desarrollo del Escort RS1800. Sustituto del RS1600 en 1975 y homologado en el Grupo 4. Aquel que posteriormente fuera sustituido por los espectaculares Grupo B, dejando antes de ello modelos tan icónicos como el Lancia Stratos, el FIAT 131 Abarth o los primeros Audi Quattro.

Una desafiante panoplia de modelos nacidos para las pistas de tierra con las que el Ford Escort RS1800 tuvo que vérselas durante años partiendo de unos orígenes a priori más humildes. Sin embargo, a decir verdad obviamente no iba mal equipado. Sí es cierto que su arquitectura podía parecer algo conservadora con el sempiterno esquema de motor delantero y propulsión trasera en comparación con el motor central del Stratos o la tracción total del Quattro. De todos modos, el coche estaba bien equilibrado y, según los pilotos de la época, hacía gala de un comportamiento fácil de entender.

Pasado el análisis de la base, el motor del Escort RS1800 impone más respeto. Se trata de un cuatro cilindros en línea con 1.834 cm3 y 240 CV a 8.000 rpm. Potencia enviada al eje trasero a través de una caja de cambios con cinco relaciones, dominando así un conjunto finalmente marcado en 840 kilos. En suma, una máquina más que interesante y respetable en los rallyes de los setenta aunque, repetimos, adquiere más valor aún cuando se la compara con la competencia que tuvo. Primero con los FIAT y Lancia y luego con los Audi.

ford escort rs1800 (2)

Fue la montura con la que Ari Vatanen consiguió su único título de pilotos en el WRC, plantando cara a los Lancia y Audi del momento. Un contexto que no se debe olvidar para dar a este modelo su merecida y justa importancia

Un duelo entre gigantes para el título de constructores donde, en aquellos años, aparte del Escort RS1800 sólo se coló en 1981 el Talbot Sunbeam. Afinado por Lotus como pasara con el Escort Twin Cam de 1968. Otra vez más la sombra de Colin Chapman asomando en grandes momentos de la ingeniería aplicada al automovilismo deportivo, aunque lo pasaremos por alto para seguir con los RS. Mejor dicho, con sus pilotos. Y es que Ari Vatanen consiguió su único título de pilotos gracias a un Escort RS1800 en 1981. Y en 1979 – aunque acabó la temporada a bordo de un Mercedes 450 SLC – Björn Waldegard sumó puntos para su título gracias también a este coche. Tras esto, Ford no volvería a ganar el mundial de marcas hasta 2017. Primer año de los dos en los que Sébastien Ogier conquistó el de pilotos con un Ford Fiesta WRC.

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Sobre mí

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

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