Coche del día: FIAT ESV

Coche del día: FIAT ESV

La polémica sobre la seguridad automovilística en los Estados Unidos espoleó estos ensayos de FIAT durante los setenta


Tiempo de lectura: 5 min.

Sobre los FIAT ESV se puede hablar bastante desde múltiples ópticas. Sin embargo, lo que no se puede negar es que esta saga de experimentos con la seguridad por bandera es producto de su tiempo. Para ello, hay que remontarse siete años antes de la presentación del primero de ellos. Concretamente a 1965. Año en el que el abogado y defensor de los derechos del consumidor Ralph Nader pone en jaque a la industria norteamericana del motor con su libro Inseguro a Cualquier Velocidad. Basado en multitud de documentos y testimonios, aquí se presentaba con argumentos bien hilvanados el desdén de la industria masiva por la seguridad.

Algo que no venía por deficiencias en la evolución tecnológica, sino por una deliberada y consciente decisión tomada en base a la ganancia. De esta manera, según Nader los fabricantes preferían hacer lo más rentables posibles a sus vehículos en vez de invertir y cuidar todo lo relacionado con la seguridad. Así las cosas, la hipótesis del libro apunta en una dirección tan escandalosa como siniestra, verificando cómo no pocos modelos se presentaban al mercado aún partiendo de la base de que un determinado número de personas fallecerían por elementos mal concebidos en su diseño. De hecho, a los pocos meses de la publicación del libro la administración pública norteamericana tuvo que tomar cartas en el asunto.

Llegados a este punto, no cabe duda de que en los Estados Unidos se había creado un nuevo clima de sensibilización hacia la seguridad en el automovilismo. Algo visto inmediatamente en las gamas de modelos masivos, mejorando su diseño tanto en materia de seguridad activa como pasiva. Pero también en todo lo referido a los incendios, ya que uno de los principales problemas señalados por Nader era la facilidad con la que los depósitos de combustible estallaban al no contar con las debidas protecciones y capas de aislamiento. Por todo ello, en 1968 el Departamento de Transporte de los EE.UU creó una conferencia internacional sobre seguridad que se habría de reunirme anualmente. La respuesta del principal grupo automovilístico italiano a este contexto fueron los FIAT ESV.

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El libro de Ralph Nader inició una de las polémicas más potentes en la historia del automovilismo, abriendo una época en la que hasta la administración pública se involucró en el debate sobre la seguridad

FIAT ESV, una saga de prototipos modélicos

La primera reacción ante los FIAT ESV es de cierta incredulidad. ¿Realmente una marca italiana destacada no pocas veces por sus proporcionados y clásicos diseños podía haber firmado aquello? Pues sí. En primer lugar porque tan sólo se trata de un experimento. Una saga de prototipos con los que repensar la seguridad. Y en segundo porque un vehículo ESV ha de ser así. Con todos sus elementos supeditados a la seguridad, en la senda de lo marcado por la administración norteamericana y su intento de contar con automóviles mucho más seguros de cara a 1980.

Una vía de trabajo bajo la cual se agruparon no pocos fabricantes. De hecho estaban la mayor parte de las marcas europeas con intereses en los Estados Unidos. Actuando como buenos alumnos ante la posibilidad o, mejor dicho, el temor de poder perder ese lucrativo mercado si las homologaciones en materia de seguridad se ponían mucho más restrictivas. Producto de esta situación, desde Volvo hasta Volkswagen pasando por Mercedes y Renault fabricaron prototipos con las indicaciones ESV. El término con el que se denominó a estos prototipos: Experimental Safety Vehicle.

Respecto a cómo eran esas indicaciones, hay que indicar que éstas no sólo se ceñían a proteger la vida de los ocupantes. También la de los viandantes había de ser tomada en cuenta, por lo que las formas tendieron a suavizarse, eliminando además cualquier tipo de saliente punzante o forma susceptible de actuar como un cortante. En lo referido a las velocidades, los ESV debían soportar sin deformación alguna impactos de hasta 16 kms / hora así como traseros y delanteros a 90 kms / hora sin invasión del habitáculo por parte de ningún elemento ajeno al mismo.

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Con multitud de detalles, los FIAT ESV demostraron que se podían mejorar las cualidades de seguridad aunque luego se necesitó pulir las formas para poder llevarlas a serie

De esta manera, los paragolpes plásticos se hicieron enormes y se empezaron a combinar zonas de deformación programable en los voladizos con estructuras muy rígidas en la envoltura del habitáculo. Una tendencia fácilmente perceptible en los FIAT ESV, basados en modelos 850 y 124. Bases populares y creíbles de cara a haber podido hacer en serie variantes derivadas de los FIAT ESV, aunque finalmente desechadas. En ese sentido se podría pensar que estos modelos no tuvieron repercusión en el mercado. Pero eso no sería acertado. En verdad todo este fenómeno abierto en los sesenta sacudió como pocos episodios al mundo del automovilismo, haciendo que la preocupación por la seguridad – y lo investigado en los FIAT ESV – fuera llegando de una u otra manera a los concesionarios. Y bueno, ahí están los datos. Afortunadamente la carretera no registra tantos muertos como hace cincuenta años.

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Sobre mí

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

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