Coche del día: Alfa Romeo 164 ProCar

Coche del día: Alfa Romeo 164 ProCar

Bajo su apariencia conocida se esconde un motor de F1 y un chasis realizado por Brabham


Tiempo de lectura: 4 min.

Debido a las extrañas conexiones que van tejiendo la memoria, muchos aficionados asocian el recuerdo del Alfa Romeo 164 ProCar al del BMW M1. Pero, ¿por qué? Bueno, para entender este lazo entre un modelo y otro debemos fijarnos en el término ProCar. La denominación que se dio a la competición disputada entre 1979 y 1981, donde se juntaban pilotos de las carreras de F1 junto a otros seleccionados del Campeonato Europeo de Turismos y el Campeonato Mundial de Resistencia. Sin duna una excelente fórmula publicitaria, dando espectáculo a raudales al enfrentar pilotos de diversas especialidades llevando un mismo coche de carreras. Evidentemente, el mencionado BMW M1.

Un verdadero escaparate tecnológico creado por la marca bávara en cooperación con Lamborghini, dotado de una estética arrebatadora y maneras de superdeportivo. Con las unidades adaptadas a la ProCar, BMW y la directiva de la F1 añadían un atractivo más al gran circo ambulante de la prueba reina del automovilismo, alzándose con el título en la primera edición el mismísimo Niki Lauda. Desgraciadamente, en 1981 BMW abandonó la organización de estas series para centrarse de lleno en su labor como proveedor de motores en la F1, dejando así en la estacada una más que interesante iniciativa que podría haberse consolidado como una copa monomarca al más alto nivel.

No obstante, de alguna u otra manera todo aquello de las series ProCar había quedado en el ambiente, susceptibles de ser retomadas en cualquier momento si la financiación y la publicidad lo consentían. Por ello, en 1988 Alfa Romeo presentó uno de sus recurrentes proyectos experimentales. Eso sí, bien pensado desde el punto de vista de la publicidad. Y es que bajo la apariencia de un 164 se encontraba una base de F1. De hecho, la apariencia exterior es un simple trampantojo hecho con paneles desmontables. Algo parecido a lo que ocurría con los Grupo B, los cuales apenas compartían piezas con los modelos de los cuales tomaban el nombre, aunque les servían a estos como baluartes publicitarios.

La ProCar fue una serie de carreras donde se mezclaron pilotos de F1 con otros procedentes de carreras de resistencia para crear un espectáculo previo a los GP de la categoría reina

Alfa Romeo 164 ProCar, un F1 con piel de 164

Gracias a sus míticos Alfetta, Alfa Romeo se alzó como una de las marcas esenciales para entender los primeros pasos de la F1. Sin embargo, de cara a la tercera temporada abandonó la categoría reina del automovilismo al no poder enfrentar con garantías ciertos cambios en el reglamento. De esta manera, decidió concentrarse en las carreras de resistencia con modelos como el Giulietta de 1955.

No obstante, aunque la presencia de la histórica casa italiana era constante en todo tipo de trofeos, lo más alto de las carreras de resistencia se le resistía ante el embate de Ferrari. Hablamos, principalmente, de Le Mans. Así las cosas, mediados los años sesenta Alfa Romeo se lanzó con el proyecto de los Tipo 33. Muy recordados por la versión Stradale, aunque en la saga hubo una larga serie de evoluciones hasta llegar a la TT12 de 1975. Un modelo dotado de un motor perfectamente aplicable a la F1, pudiendo así devolver los laureles a Alfa Romeo en la misma.

Así las cosas, en 1976 Alfa Romeo comenzó su colaboración con Brabham con el BT45. A partir de aquí, se sucedieron dos años repletos de fallos de fiabilidad que imposibilitaron un regreso triunfal de Alfa a la F1. De hecho, bien se puede decir que nada salió como se esperaba. Sin embargo, de todo aquello salió una estrecha relación entre la escudería británica y la casa italiana, a la cual le quedaba poco para ser puesta bajo el paraguas de FIAT en los ochenta por decisión del propio gobierno italiano.

alfa romeo 164 procar

Bajo la apariencia familiar de un 164 se montó un verdadero F1 dotado de un motor V10 desarrollado por Alfa Romeo ya bajo la égida del Grupo FIAT

Un ambiente confuso y revuelto, donde en 1988 apareció el Alfa Romeo 164 ProCar con un motor V10 con 620 CV a más de 13.000 vueltas. Un propulsor que se quedó a las puertas de haber llegado a la F1, y que el Grupo FIAT quiso reciclar en nuestro protagonista, de cuya base – literalmente la de un verdadero monoplaza de la categoría reina – se encargó Brabham con la ayuda de unas buenas dosis de fibra de carbono. Desgraciadamente, el Alfa Romeo 164 ProCar se quedó en la estacada, ya que finalmente ni las series ProCar – ni la Clase S que se había aventurado como sustituta – llegaron a la realidad.

COMPARTE
Sobre mí

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. Mi padre trabajó como delineante en una empresa metalúrgica con mucha producción de piezas de automóviles, pero nunca hubo una pasión como la que puedo tener yo. Actualmente estoy escribiendo un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600, que se publicará en 2022.

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

David García

No conozco sensación mejor que la de un volante en las manos. Disfruto también con ellas sobre el teclado, escribiendo ahora para vosotros algo parecido a aquello que yo buscaba en los quioscos cuando era un guaje.

Francisco Javier Rodriguez