Volkswagen fue, durante un tiempo, una de las marcas más deseadas del mercado. Ocurrió a finales de los 90 y durante los primeros años del Siglo XXI, no en balde, fue la mejor época de la marca sin lugar dudas, cuando el señor Ferdinand Piëch estaba al mando y llevaba a cabo casi cualquier idea que se le ocurría. La imagen actual de la firma alemana se cimentó durante esos años, con innovaciones como los motores en W, la adquisición y posterior renovación de marcas como Bentley y coches como el espectacular Volkswagen Nardo, que ya nos hubiera gustado verlo en producción.
Sin embargo, el famoso Dieselgate, que ocurrió hace nada menos que siete años (aunque parece que fue ayer mismo), tiró por tierra mucha de esa imagen y obligó a la marca a realizar diferentes ajustes para poder afrontar las cuantiosas multas que le llegaron. Ahora, Volkswagen, aunque sigue haciendo buenos coches, no es la que fue y necesita recuperar esa imagen, así lo ve el actual CEO de la marca, Thomas Schäfer, quien afirma que quiere hacer de Volkswagen una marca que sea querida como antaño, al mismo tiempo que soluciona los problemas de software que han plagado el lanzamiento de la familia ID de coches eléctricos y forja una mayor relación con marcas como SEAT, CUPRA y Škoda.
Volkswagen es una marca global fenomenal y merece volver a donde solía estar. Necesita invertir en esto, en productos y en sustancia, y estamos en camino. Necesitamos emocionar a través de la forma en la que hablamos con los medios y también en nuestra publicidad. También necesitamos proyectos ‘halo’, en referencia a la próxima berlina Trinity que traerá tecnología autónoma de nivel 4 a Volkswagen por primera vez”. – Thomas Schäfer, en declaraciones a Autocar
Otra de las prioridades de Schäfer es acerca Vokswagen al resto de marcas generalistas del grupo, a SEAT, a CUPRA y a Škoda, de forma que se agilicen los desarrollos comunes, para reducir costos y acortar los tiempos de desarrollo en todos los ámbitos. No obstante, esto podría resultar en coches demasiado similares, algo que el propio Schäfer niega en rotundo.
Esto no significa que los coches serán más similares. Es todo lo contrario, de hecho. Hemos pasado demasiado tiempo trabajando solos. Haremos salas de máquinas más esbeltas con marcas unidas. Tenemos un potencial enorme”. Thomas Schäfer en declaraciones a Autocar
La última prioridad que se ha propuesto Schäfer, y sin duda, la menos emocionante de todas, es el paso del motor de combustión al motor eléctrico y después, al coche autónomo, el peor escenario para cualquier amante del automóvil. El mandamás de Volkswagen ha confesado que en estos momentos, Volkswagen está en pleno proceso de aprendizaje con temas de software “por aire”. Dice que ha sido un desafío, pero han logrado avanzar en cuestiones como el control por voz y la asistencia en viajes. Además, con el objetivo de seguir progresando, la marca escuchará con mayor atención los comentarios de los clientes.
Estas mejoras de software se verán en la próxima actualización del Volkswagen ID.3 y en el Volkswagen ID. Buzz, así como en el Volkswaten Tiguan y en el Passat, llegando a un nuevo nivel cuando esté completado el desarrollo del Volkswaten Aero B y la próxima generación del Volkswagen T-Cross.
Javi Martín
Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. Mi padre trabajó como delineante en una empresa metalúrgica con mucha producción de piezas de automóviles, pero nunca hubo una pasión como la que puedo tener yo. También he escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".COMENTARIOS