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Vuelven los cursos de conducción “Ford, conduce tu vida”

Formación básica y gratuita para jóvenes de 18 a 24 años

Vuelven los cursos de conducción “Ford, conduce tu vida”

El pasado viernes comenzó la IV edición del programa de cursos de conducción “Ford, conduce tu vida”. Estos cursos forman parte de un circuito itinerante organizado por la marca, y van enfocados en aprender y mejorar las habilidades de conducción, así como la obtención de una mayor concienciación en seguridad vial. Este año se celebran en Alcobendas (Madrid) con la colaboración de su ayuntamiento, y se espera que aproximadamente 900 jóvenes conductores asistan al evento hasta el 8 de junio.

Los únicos requisitos para participar son tener carné de conducir y una edad entre 18 y 24 años, y no hace falta poseer un Ford, basta con apuntarse a la página www.conducetuvida.es. En dicho sitio se puede tener acceso a formación en línea para cualquiera que la visite, esté apuntado o no.

Dichos cursos tienen como objetivo la lucha contra los accidentes de tráfico, que suponen una importante causa de mortalidad en esta franja de edad. El programa cuenta con distintas actividades, en las que los jóvenes aprenden cómo detectar riesgos al volante, a gestionar la velocidad y la distancia, entre otros temas. Se trata de una formación básica, con menos carga teórica o práctica de la que hay en cursos de conducción segura o deportiva. Duran media jornada.

Este programa incide también en el peligro derivado de las distracciones al volante, como es el uso del teléfono móvil, envío de mensajes de texto o hacerse selfis al volante, así como trabajar de manera importante en la concienciación del peligro de las drogas y el alcohol mientras se conduce. Según Jesús Alonso, consejero delegado de Ford España, con este tipo de iniciativas se llega a los jóvenes de forma más efectiva que con fórmulas tradicionales.

Ford, Conduce Tu Vida (2016)

La formación del curso cubre cuatro áreas clave que han sido identificadas como factores relacionados con muchos accidentes mortales que se producen en nuestras carreteras. Se aprende sobre:

  • Reconocimiento de peligros
  • Manejo del vehículo
  • Gestión de la velocidad y el espacio
  • Distracciones

Los aprendices se dividen en pequeños grupos de veinte personas que están dirigidos por un instructor y rotan por las diferentes estaciones hasta conseguir un certificado de asistencia. En la primera estación reciben una charla informativa de las características técnicas y sistemas de seguridad de un coche, así como su correcta utilización. El coche utilizado para esta sesión es el nuevo Ford Mustang, en su versión descapotable de cuatro cilindros, y pintado en un llamativo amarillo. Perfecto para atraer la atención de los presentes.

Las siguientes estaciones son más prácticas y más divertidas. Una de ellas es una prueba de frenada de emergencia con un camión al lado, para que se comprendan bien los ángulos muertos y la forma más segura de realizar un adelantamiento. También se comprueba el funcionamiento de la frenada automática de emergencia (Active City Stop) para evitar colisiones, y los alumnos comprueban la eficacia de este tipo de sistemas con los ojos cerrados. El Active City Stop funciona siempre y cuando se circule por debajo de 15 km/h. Si la velocidad es de entre 15 y 30 km/h, no se evita el impacto, pero sí se reduce su intensidad y sus efectos.

Ford, Conduce Tu Vida (2016)

Próxima a esta estación se encuentra una actividad que mide los tiempos de reacción. Desde parado, se acelera el coche y se realizaba una frenada de emergencia al llegar a un punto marcado en la pista. Al finalizar esta y dar la vuelta se encuentra una actividad similar, con la salvedad de que la frenada de emergencia se realiza en cambio de apoyo, pues hay que clavar los frenos mientras se realiza un cambio de dirección. El instructor indica arbitrariamente el giro a izquierda o a derecha.

Otra prueba consiste en probar un traje que simula el efecto de estar bebido, con lastres en las extremidades y limitación de movimientos, pues cuenta con pesos en los brazos y unas gafas que simulan visión doble (Boozebusters) y muestran destellos de luces como si de una discoteca se tratase. Imposible concentrarse así. Con todo ello equipado, se realizan dos pruebas.

La primera es chutar un balón, lo que para algunos es un suplicio y, en la mayoría de casos se falla el tiro. La segunda prueba es más difícil. Hay que conducir a través de un circuito delimitado por conos bajo los efectos de las gafas, o intentando manejar el teléfono móvil. El objetivo es concienciar a los alumnos de la gravedad de conducir bajo los efectos del alcohol o utilizando el móvil, normalmente realizan el ejercicio muy despacio y tiran ocasionalmente algún cono.

Ford, Conduce Tu Vida (2016)

Sin embargo, la prueba más interesante del evento es la de controlar un derrape. Para esta prueba se utilizan un par de Ford Fiesta equipados con fundas de plástico rígido Easydrift en el eje trasero, por lo que las pérdidas de motricidad son fáciles de conseguir a velocidades realmente bajas, y el sobreviraje viene rápido. Los jóvenes aprendices, al principio, se pasan con el acelerador y acaban la maniobra con trompos, aunque con el paso del tiempo consiguen dominar el derrape mediante contravolante. Las ruedas chirrian y la gente disfruta, tanto viéndolo como experimentándolo en sus propias carnes.

Sin duda una gran iniciativa de Ford, pues con ella muchos jóvenes conductores mejoran sus dotes en la conducción y son más precavidos en la carretera. No se trata de una maniobra de márquetin, ni se trata de una forma de vender coches, es una modalidad de responsabilidad social corporativa.

Se realiza un seguimiento de los alumnos meses después de terminar los cursos

Ford lleva años realizando cursos de este tipo en Estados Unidos, y la preocupación del fabricante por el comportamiento de los más jóvenes se ha plasmado en las llaves inteligentes “MyKey”. Con este sistema, los padres pueden ceder los coches con más tranquilidad a sus vástagos, con limitador de velocidad, imposibilidad de desactivar el control de tracción, o limitando el volumen del equipo de música, entre otras opciones. Tengamos en cuenta que en EEUU es legal conducir desde los 16 años.

Ford, Conduce Tu Vida (2016)

Los conductores jóvenes, que aún están horneando el carné, están a tiempo de adoptar buenas costumbres al volante, y también están a tiempo de que sean corregidas algunas manías que luego serán muy difíciles de erradicar. A falta de requisitos legales que incluyan esta formación en la autoescuela convencional, este tipo de iniciativas son bienvenidas. Más fabricantes deberían animarse a realizarlas.

Esta obra, cuyo autor soy yo mismo, se publicó el 6 de junio de 2016 bajo una licencia de Reconocimiento 4.0 Internacional de Creative Commons.

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Sobre mí

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

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