Coche del día: Taxi Checker

Coche del día: Taxi Checker

El mítico taxi de Nueva York


Tiempo de lectura: 2 min.

Ahora que ha comenzado el Salón de Nueva York, qué mejor coche del día que el os traemos hoy: el Taxi Checker o también denominado Marathon (modelo A-11). Aunque sea algo antiguo, todos lo reconocemos al instante, por la infinidad de películas en las que lo hemos visto. Su fabricante, Checker Motors, lo trajo al mundo en 1963, aunque bien es cierto que otros modelos le precedieron.

En 1922 Morris Markin fue el emprendedor que creó Checker Motors en Detroit, pensando en satisfacer la demanda de las compañías de taxis, que buscaban un coche fiable, robusto y espacioso con el que desempeñar su labor. En 1930 el 10% de los taxis de Estados Unidos era un Checker y en 1963 ya tenía el 26% del mercado de los taxis, un negocio floreciente. También poseía varias compañías de taxi, alguna de ellas en Nueva York, por lo que siempre estuvo en el punto de mira de los organismos antimonopolio de Estados Unidos.

En ese año, el modelo de hoy montaba un seis cilindros en línea de origen Continental, pero en 1965 cambiaría de proveedor, montando otro seis cilindros en línea, pero esta vez de origen Chevrolet, el 230, siendo opcionales los V8 de nombre 283 y 327, por su cilindrada en pulgadas cúbicas. Este motor 230 cubicaba 3,8 litros, produciendo 140 CV y un par de 298 Nm. Sus dimensiones eran lo bastante holgadas como para alojar varios adultos, con la altura suficiente para que al entrar, no fuese necesario quitarse el sombrero: 5.062 mm de longitud, 1.930 mm de ancho y una batalla de 3.048 mm. Pesaba 1.538 kg y las prestaciones no eran ninguna maravilla: 0 a 100 km/h en unos 16 segundos y una velocidad máxima de 143 km/h. ¿Para qué correr más si solamente iba a realizar trayectos en la ciudad? Eso sí, era un gran bebedor: 15.4 litros cada 100 km. Junto al London Taxi, uno de los taxis más famosos del planeta, al que hoy rendimos este humilde homenaje.

COMPARTE
Sobre mí

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

3
COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
el más nuevo el más antiguo
Notificar de
Txesz
Mecánico
Txesz

15.4 l a los 100… ¡Gensanta!, que diría Forges.

¿Se sabe qué capacidad tenía el depósito de combustible?

Pablo Mayo
Invitado
Pablo Mayo

Buenas Txesz. Según nuestros datos son “sactamente” 23 galones, o sea, 87 litros.

LoseJuis
Invitado
LoseJuis

El Cabbie en GTA3 =)


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

J.J. López

Portador del contagioso virus de los coches desde los once años. Ingeniero en informática, programador de robots y visión artificial que lo piensa todo en coches. Amante del arte, técnica y tecnología en movimiento, esto es, apasionado incondicional del automóvil.

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. Mi padre trabajó como delineante en una empresa metalúrgica con mucha producción de piezas de automóviles, pero nunca hubo una pasión como la que puedo tener yo. Actualmente estoy escribiendo un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600, que se publicará en 2022.

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.