Coche del día: Alfa Romeo 1.8 Twin Spark

Coche del día: Alfa Romeo 1.8 Twin Spark

Un nuevo cuatro cilindros en línea reemplazaba al 1.7 Bóxer


Tiempo de lectura: 3 min.

El Alfa Romeo 145 1.8 Twin Spark, era el máximo exponente del compacto italiano a finales de los 90. Las marcas había dado un cambio a toda la gama de motores y había retirado de producción los característicos bóxer en favor de una nueva familia de propulsores, desarrollados por el Grupo FIAT, pero retocados posteriormente por los ingenieros de Alfa.

A mediados de los años 90, Alfa Romeo ponía en circulación un nuevo compacto que reemplazaba al Alfa 33. Era un coche muy diferente, con dos versiones de carrocería claramente diferenciadas, una nueva plataforma compartida con otros modelos de FIAT y un diseño rompedor y muy personal, obra de nada menos que de Chris Bangle. Con este nuevo compacto, Alfa Romeo daba un notable paso al frente en muchos apartados, como el diseño del habitáculo o la calidad general de producción, pero mantenía algunas peculiaridades, como los “viejos” motores bóxer colocados longitudinalmente.

Fue un par de años después cuando se comenzaron a retirar los propulsores bóxer, para colocar en su lugar unos más tradicionales de cuatro cilindros en línea de última generación, que también montarían otros modelos del Grupo FIAT pero que, en el caso de Alfa Romeo, recibirían una nueva culata multiválvulas –con tecnología Twin Spark– creada por los ingenieros de la firma del Biscione y que le otorgaba un carácter más propio de Alfa y que tenía en el motor de 1,8 litros su máxima expresión.

Con la nueva mecánica, el Alfa Romeo 145 superaba en todos los apartados al “viejo” Alfa Romeo 33 al que reemplazaba

Alfa Romeo 145 1 8 Twin Spark

Todavía no había llegado el 145 QV, así que el 145 1.8 Twin Spark era el máximo exponente del compacto italiano, que presumía de cosas como una velocidad máxima de 205 km/h o un 0 a 1.000 metros en 30,2 segundos. Registros logrados gracias a un cuatro cilindros de 1.747 centímetros cúbicos de cotas prácticamente cuadradas –82 por 82,7 milímetros para diámetro y carrera–, con la mencionada culata multiválvulas y la tecnología de doble bujía, inyección multipunto secuencial y cambio manual de cinco relaciones con unos desarrollos que, según la prensa, estaban bien escogidos –la quinta era de 31,48 km/h a 1.000 revoluciones–. La cifras declaradas eran de 140 CV a 6.300 revoluciones y 16,8 mkg a 4.000 revoluciones.

Con el número 232 de la revista Automóvil como referencia –publicada en mayo de 1997–, el Alfa Romeo 145 1.8 Twin Spark tenía un carácter marcadamente deportivo, pero también presumía de un motor suave y exento de vibraciones. Era elástico, cómodo de conducir en condiciones normales de circulación y, además, gastaba poco –8,3 litros a 120 km/h y 9,5 litros en circulación urbana–.

El peso del conjunto se quedaba ligeramente por debajo de los 1.200 kilos homologados, lo que permitía, entre otras cosas, un buen comportamiento en carretera de curva, donde más destacaba el 145, pero también unas reacciones nobles y previsibles, con una estabilidad muy alta. La suspensión tenía tarados bastante enérgicos, en busca de las reacciones más deportivas, pero los ingenieros, según cuenta desde Automóvil, supieron darle un cierto grado de confort.

La mejora mecánica era clara y el Alfa Romeo 145 1.8 Twin Spark se situaba a un buen nivel en el segmento de los compactos deportivos. Su precio era de 2.881.000 pesetas –17.315 euros de 1997–, tarifa que se podía considerar elevada para la época, pero no desorbitada.

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Sobre mí

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. Mi padre trabajó como delineante en una empresa metalúrgica con mucha producción de piezas de automóviles, pero nunca hubo una pasión como la que puedo tener yo. También he escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".

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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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