Menu

Toyota Technical Center Shimoyama, o el Nürburgring a la japonesa

Nuevo centro de operaciones para hacer mejores coches

Toyota Technical Center Shimoyama, o el Nürburgring a la japonesa

Toyota es uno de los fabricantes asiduos en el circuito de Nürburgring. Como muchos otros fabricantes, la pista alemana presenta una gran variedad de recursos para poner a punto los coches que están próximos a salir al mercado, o para mejorar aquellos que ya están venta. Pero ahora lo podrán hacer desde casa gracias a su Toyota Technical Center Shimoyama.

Ubicado en una zona montañosa a lo largo de las ciudades de Toyota (Aichi) y Okazaki, el trazado presenta, principalmente, un curso de prueba de carretera sinuoso. Al abrir este nuevo campo de pruebas en un lugar a aproximadamente 30 minutos de la oficina central de la compañía, Toyota busca intensificar su dedicación a la construcción de coches cada vez mejores, perfeccionándolos en entornos de conducción exigentes.

Basada en la larga experiencia recogida en el circuito de Nürburgring Nordschleife, que es famoso en todo el mundo por sus agotadoras condiciones de conducción, Toyota ha diseñado un trazado de pruebas de 5,3 kilómetros a la altura. Aprovecha la topografía local y presenta un cambio de elevación de aproximadamente 75 metros entre sus puntos más altos y más bajos, así como una amplia gama de curvas.

Toyota Technical Center Shimoyama 1

Ahora trabajan unas 50 personas en el centro, pero se espera que esa cifra aumente a 3.300 cuando finalice su desarrollo en 2023

Situado en un ambiente abierto rodeado de vegetación (alrededor del 70 % de la superficie total del sitio –de 650 hectáreas– se compone de los árboles y zonas verdes), la instalación completa en 2023 también incluirá una sección este con un curso de prueba de alta velocidad y cursos especializados que reproducen superficies de carreteras particulares de todo el mundo. Además, se integrará de una sección que incluye instalaciones de desarrollo de vehículos.

En palabras de Akio Toyoda, presidente de Toyota: “Con el objetivo de hacer coches cada vez mejores, hemos continuado realizando varios esfuerzos para “sentir la carretera” y “conversar con los coches” a través de pruebas de manejo en todo el mundo, incluyendo nuestro Five Continent Drive Project y las 24 horas de Nürburgring. Sobre la base de estas experiencias, hemos replicado una variedad de carreteras del mundo entero. Tenemos la intención de perfeccionar a fondo cada uno de nuestros modelos y desarrollar los tipos de coches que personifican la verdadera alegría de conducir”.

Junto al Nürburgring de Toyota la compañía también está creando un centro técnico que servirá de soporte a sus equipos durante las pruebas y test. Parece que este Infierno Verde en miniatura ayudará a Toyota a separarse de los “electrodomésticos con ruedas” a los que nos tiene acostumbrados.

COMPARTE
Sobre mí

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes). Tras haber conducido más de 400 coches aquí sigo, divulgando y aprendiendo a partes iguales sobre las cuatro ruedas. Vosotros habéis hecho que se convierta en mi pasión.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

J.J. López

Portador del contagioso virus de los coches desde los once años. Ingeniero en informática, programador de robots y visión artificial que lo piensa todo en coches. Amante del arte, técnica y tecnología en movimiento, esto es, apasionado incondicional del automóvil.

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

Ángel Martínez

Soy uno de esos bichos raros a los que les apasiona hablar de coches y se pasaría horas comentando modelos o repasando la historia de la automoción. Pienso que la mayoría de ellos tienen su encanto, desde el deportivo con el que soñamos hasta el utilitario que te encuentras en cualquier esquina.

Adrián Iniesta

Ingeniero electrónico de profesión y amante de los coches por vocación. Dicen que aprendí a leer con las matrículas de los coches y que con 2 años me conocía todas las marcas y modelos. Cualquier cosa que me discutas sobre coches, te la intentaré rebatir.

Miguel A. Ager

Enfermo crónico del motor desde que era pequeño y lector compulsivo de cualquier texto que hable del automóvil. Se rumorea que la primera palabra que aprendió fue "coche".

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.