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Regálate el Monopoly del circuito de Nürburgring

Porque realmente lo quieres, y lo sabes

Regálate el Monopoly del circuito de Nürburgring

El Monopoly es un clásico que ha tenido tantas (o más) ediciones especiales que el Fiat 500. Esta Navidad, Janucá o Fiesta del Solsticio de Invierno puedes encontrar en el Monopoly Nürburgring el centro de mesa perfecto. Empleando la temática del Infierno Verde, ahora los más petrolheads podrán bajar los polvorones de las festividades echando una carrera sobre el tablero.

Después de una primera edición (que ya no está disponible) bastante exitosa, el juego de mesa dedicado al trazado de Nürburgring tiene un nuevo aspecto actualizado para 2019. En lugar de comprar el Paseo del Prado o la Estación de Goya, los jugadores tienen la oportunidad de comprar diferentes tramos, curvas y vueltas de circuito alemán. En lugar de edificios, hay tribunas y estadios disponibles para la compra.

Estamos un poco decepcionados de que no tenga la forma de Nordschleife, en una representación precisa de la pista que motiva numerosos vídeos recopilatorios de choques. Al contar con la misma dinámica del Monopoly tradicional, los jugadores compiten por comprar los puntos de referencia, por lo que en este caso te puedes hacer con Flugplatz, Steilstrecke y Schwalbenschwanz, y luego cobrar a tus oponentes cada vez que aterrizan en la zona.

Monopoly Nurburgring (1)

Desde su lanzamiento en 1935, Monopoly ha sido amado y odiado por personas de todo el mundo, y ha contado con innumerables variantes

El icónico Karussell es el diseño para el centro del tablero, y también es la curva más cara del mapa, con un coste principesco de 400 euros en el papel moneda del juego. Los rincones menos conocidos comienzan desde 60 euros. Y, al igual que cualquier otro Monopoly del mundo, también puedes caer en áreas específicas, como en la cárcel, el aparcamiento o las cartas de “suerte” y “caja de comunidad”, renombradas como boxenstopp y teammeeting respectivamente.

Avanzar en todos los ámbitos no se hace con un dado, sino con un pace cube, que avanzará la pieza del juego elegida en tantos espacios como ruedes. Lógicamente, las figuras son específicas. Hay ocho piezas únicas en total, seis de las cuales parecen incluir un trofeo, una pila de ruedas y neumáticos, un camión de transporte, un casco de competición, una pistola neumática de ruedas y un coche de carreras de tipo Fórmula 1.

Monopoly Nurburgring (3)

El juego se ofrece a través de la tienda oficial de Nürburgring, a un precio de 44,95 euros (IVA incluido). Ahora, ten en cuenta que el juego solo parece estar disponible en Alemania, y no hay indicativos de que vaya a ser traducido a otros idiomas. Por otra parte, un ávido jugador y/o amante del circuito germano no debería tener problemas para lanzar los dados sin ninguna traducción. Ahora que lo pienso, incluso se puede convertir en un pequeño desafío.

¿Jugarías la versión de Nürburgring del Monopoly, o has crecido demasiado para considerarlo siquiera?

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Sobre mí

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

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Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

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Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.