Seguro que te ha pillado de sorpresa, como a todo el mundo, pero el día 31 de marzo de 2025, el CEO de SEAT-CUPRA, Wayne Griffiths, dejaba el cargo con efecto inmediato y sin mediar más explicaciones que “afrontar nuevos retos”. Nuevos retos que, como suele ser costumbre, irán acompañados de un sueldo estratosférico en otra marca. Puede que no sea en otra marca, vaya usted a saber, pero el tema económico es algo tácito.
La marca de Griffiths es voluntaria, es decir, VAG no ha tenido nada que ver en ello y de ser así, es posible que fuera el movimiento más estúpido de los últimos años, pues la actual situación de SEAT es gracias al señor Griffiths. Ahora, su lugar, aunque temporalmente, lo ocupará Markus Haupt, actual responsable de producción y logística en la junta directiva, un puesto que mantendrá hasta que se anuncie el nuevo CEO de SEAT-CUPRA.
Wayne Griffiths es considerado por muchos como el “domador” de un niño problemático. SEAT siempre ha sido considerada como la marca problemática de Volkswagen, al menos en Alemania, y Griffiths logró encauzar los resultados. Aquellos que hemos sentido simpatía por SEAT, más que problemática, lo que hemos visto ha sido una clara falta de objetivos y de una estrategia clara y el ejemplo lo tenemos en los modelos lanzados a finales de los 90 y los que vinieron después. Se podía apreciar una falta de estrategia clara en el diseño, por ejemplo, aunque se mantuvo la apuesta por la deportividad y un enfoque a usuarios jóvenes. La siguiente generación, nuevamente, mostró un cambio en la estrategia de diseño y ahora, también, un cambio en el enfoque –menos deportividad, se convirtió las siglas FR en un acabado, CUPRA dejó de ser una versión y pasó a ser una marca… – que tiró por tierra el trabajo realizado antes.

Lo sí parece que ha funcionado ha sido la separación de CUPRA, que se ha convertido en lo que, supuestamente, iba a ser SEAT a comienzos del Siglo XXI: la rama deportivos “popular” del Grupo Volkswagen –la rama deportiva premium ya estaba cogida–, una marca pensada para luchar contra Alfa Romeo. No obstante, para ser sinceros, más que luchar, CUPRA ha pasado por encima de Alfa como una apisonadora y se ha convertido en la marca de mayor crecimiento en Europa. Veremos si no tiran todo por la borda de nuevo con los próximos lanzamientos –que por cierto, todo sea dicho, tienen pinta de ir por ese camino–.
Está claro que nadie se esperaba la salida de Griffiths de la compañía, menos aun cuando todo parecía ir viento en popa. Mientras Volkswagen sufre, SEAT-CUPRA no tienen tantos problemas y eso podría ser por la escasa apuesta por los eléctricos, que no ha vaciado las arcas. Es más, el propio Griffiths, en una publicación en La Tribuna de la Automoción, afirmaba que le gustaría jubilarse en su puesto y que, si fuera por él, seguiría hasta, al menos, 2030. ¿Qué ha ocurrido desde entonces? Esa publicación de la que hablamos es del 13 de marzo de 2025… Al parecer ni siquiera ha comunicado a la marca los motivos de su marcha.
Wayne Griffiths llegó a SEAT SA –el grupo formado por SEAT y CUPRA– en 2020 para reemplazar a Lua de Meo y ha logrado llevar a la marca hasta los mejores resultados financieros hasta la fecha, tanto en lo referente a facturación como a beneficio operativo y flujo de caja bruto.
Ahora, el grupo tiene que afrontar los aranceles que afectan al CUPRA Tavascan, un tema delicado que el propio Griffiths había mencionado en varias ocasiones, incluso barajó la posibilidad de verse obligados a reducir la producción del SEAT Ibiza y del SEAT Arona, así como a despedir a un número determinado de empleados para poder paliar el sobrecoste de los aranceles. En el aire ha quedado la situación, pues deberían haber respondido desde Bruselas a una propuesta de pactar un precio mínimo de importación para el CUPRA Tavascan. De no haber cambios, también se barajaba la opción de retirar del mercado el modelo…
Javi Martín
Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. Mi padre trabajó como delineante en una empresa metalúrgica con mucha producción de piezas de automóviles, pero nunca hubo una pasión como la que puedo tener yo. También he escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".COMENTARIOS