Las zonas costeras de Málaga y Cádiz se han convertido en puntos calientes del narcotráfico en España, dada su proximidad con las costas de África, para “recepcionar” la mercancía y distribuirla. Esta actividad ilegal está funcionando como un cáncer, especialmente en aquellas poblaciones donde la economía local no permite conseguir ni tantos ingresos, ni tan rápidamente.
En los últimos días hemos visto en las noticias un par de incidentes relevantes entre narcos y policías. El día 5 un BMW X5 cargado hasta los topes con droga -16 fardos- embistió e hizo volcar un vehículo “zeta” de la Policía Nacional de Algeciras que trataba de interceptarlo, un Toyota Prius+, dejando a un inspector de 33 años gravemente herido y a un agente en prácticas con uno de los mayores sustos de su vida. El conductor del X5, de 27 años, fue detenido.
Unas horas después, la playa de Guadalobón, en Estepona, fue escenario de otra escena de película. La Guardia Civil sorprendió a varios narcos mientras desembarcaban fardos en la playa, y algunos trataron de huir. Dos agentes del instituto armado resultaron heridos al ser embestido un Volkswagen Tiguan camuflado por un Porsche Cayenne, también cargado hasta los topes.
Un fuerte abrazo y nuestro deseo de pronta recuperación para José María y José Luis, guardias civiles heridos al ser embestidos por un vehículo que transportaba droga en Estepona #Málaga
Hay cuatro detenidos a los que se han intervenido tres armas pic.twitter.com/T7edCVXIjJ— Guardia Civil ?? (@guardiacivil) September 6, 2020
Es sabido desde hace mucho tiempo que los vehiculos todoterreno son muy adecuados para transportar la droga que llega por vía marítima, se pueden acercar bastante a la playa y tienen una gran capacidad de carga. Los Toyota Land Cruiser, Nissan Terrano o Mitsubishi Montero han sido elecciones típicas de los criminales.
A veces estos vehículos -casi siempre son robados- han quedado abandonados en las playas al quedarse atascados, ya que cualquier todoterreno tiene su límite y es muy fácil encallar cuando uno se acerca de más al agua. Y si encima están cargados, a veces toca abandonar el vehículo y la carga. La rapidez es clave en ese tipo de operaciones.
Incluso ha llegado a darse el caso de que los narcos escondían los 4×4 para transportar la droga en ¡un depósito judicial!, con matrículas falsas y mezclados con vehículos intervenidos por la policía. Desde luego, el mejor sitio para esconder una hoja es en el bosque. Estuvieron implicados un administrador y un trabajador del depósito de El Zabal (Cádiz).
Los SUV de alta gama están ganando popularidad entre estos delincuentes. Si bien es cierto que sus capacidades todoterreno no son tan buenas, ya que van más cerca del suelo y tienen neumáticos más pensando en la carretera, siguen teniendo mucha capacidad interior, y lo que es más importante: son considerablemente más rápidos. No es por la “gran cilindrada”, es por la potencia.
No es lo mismo mover más de dos toneladas (entre el vehículo y el exceso de carga) con 140-170 CV de un todoterreno que con los 200-300 CV o más de algunos modelos de alta gama. Los hay de 400 y de 500 CV, dependiendo de la puntería que tengan los ladrones a la hora de robarlos.
Es más, con motores potentes hasta resultan atractivos para la modalidad “Go Fast”, en el argot policial es el transporte de droga a larga distancia: van a toda velocidad por las autopistas, y muy cargados. Obviamente los motores potentes son muy útiles para ese menester, ya que, como podemos imaginar, el consumo no es un gran problema para los delincuentes (solo tener que parar a repostar más a menudo).

Los modelos de altas prestaciones y carrocería familiar/ranchera también son atractivos para la modalidad “Go Fast”
Otra derivada de esta escalada en la logística de los narcotraficantes es el riesgo que suponen para el tráfico, incluso para los propios agentes de policía al tratar de interceptarlos. No hacen muchos esfuerzos por disimular, llaman mucho la atención por su forma de conducir, suspensiones hundidas por el peso o las velocidades que alcanzan. La mayor rentabilidad de un envió más voluminoso compensa el riesgo a esta gente.
Ese modus operandi facilita las cosas a la policía. Sería más difícil para los agentes encontrar droga en vehículos que se conducen de forma aparentemente normal, con la mercancía colocada en el maletero (y no en el habitáculo de cualquier forma) y sin despertar más sospechas (también los hay). Pero llamando la atención de esa forma, las infracciones de tráfico pueden llevar a los agentes a coches con “premio”, como los Kinder Sorpresa.
Sabemos de momento que la Policía Nacional en Algeciras utilizará con más frecuencia vehículos todoterreno en vez de las típicas unidades “zeta” ante situaciones potencialmente peligrosas. Según el jefe provincial del cuerpo en Cádiz, Antonio Ramírez, tanta agresividad de los delincuentes se explica por sentirse acorralados por la presión policial. Podemos leerlo en Europa Sur.

De esta forma, será más frecuente que los policías usen coches más grandes, más robustos y dotados de protecciones. Eso, que resulta aberrante verlo a la salida de un colegio -era una imagen típica antes de la explosión de la moda SUV- parece mínimamente justificado cuando se trata de una pelea cuerpo a cuerpo entre vehículos policiales y locos al volante cargados hasta arriba de droga.
Esta espiral de violencia y criminalidad no tiene una solución fácil. Unos dicen que habría que legalizar las drogas, otros pensamos que directamente no hay que consumirlas. Sí, en el mundo real detrás de la inocente calada a un porro están estas cosas detrás. El hachís no llega a las manos del camello por ciencia infusa; policías y narcotraficantes están jugándose la vida, a veces se ven implicados terceros que nada tienen que ver.
Guardia Civil y Policía Nacional piden a sus responsables más personal, más medios y más presupuesto. Las costas del sur de España a veces recuerdan a lo que se puede ver en algunos países latinoamericanos, donde los criminales están dispuestos a todo por grandes sumas de dinero fácil que no pueden competir con una forma de vida honrada y trabajadora.
Y contra esa gente no sirven de nada los radares, que al dueño de un coche robado le llegue una multa no va a solucionar nada. ¿Están los conductores de la zona dispuestos a encontrarse con frecuencia con controles de carretera aleatorios? ¿Las penas por delitos contra la salud pública y la seguridad vial no son suficientemente duras? ¿Si la policía usa medios más contundentes, los usarán también los narcos? ¡Cuántas preguntas!
Javier Costas
Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes). Tras haber conducido más de 400 coches aquí sigo, divulgando y aprendiendo a partes iguales sobre las cuatro ruedas. Vosotros habéis hecho que se convierta en mi pasión.La última pregunta es muy importante: inciar una escalada de potencia (en el más amplio sentido) no es vialble porque los narcos no tienen límite presupuestario.
No se hasta que punto podría resultar un grupo especial de agentes con formación y medios específicos. Han de tener habilidades de conducción propias de un piloto de rallys pero también vehículos a la altura de las circunstancias.
Y combinar todo ello con el hecho de que no se pueden montar así como asi persecuciones en plan Ronin…
Seguramente cunde más utilizar medios de bloqueo más adelante que echar carreritas por la vía pública. Aunque no tengan límite presupuestario para potenciar coches que ya de por sí van armados de caballos como Atila el huno, requiere piezas, alguien que las sepa poner… no es tan simple. Y tampoco creo que la solución sea dotar a los nacionales de X5 M y RS Q7 rodeados de defensas metálicas como si esto fuese el Rockport Police Dpt. Lo que sí que no puedes hacer es usar Land Cruiser o Montero para intentar parar a un X5 o un Q7 (aunque… Leer más »
De por si la Policía Nacional y la Guardia Civil juegan ahora con mucha desventaja. En el caso de la Policía Nacional se están pasando a los SUV del PSA, en sus versiones híbridas. La Guardia Civil tiene el Alfa Romeo Stelvio de 200 CV y tracción total, lo cual no esta mal, pero son coches caros dentro de lo que cabe, aunque justificados, viendo la gran cantidad de Posche Cayanne que hay por cuatro duros, o incluso modelos del mismo segmento y mas baratos (solo hay que pasearse por paginas de coches de segunda mano para encontrar cacharros sumamente… Leer más »
Me temo que el mundo de las compras de vehículos de servicio público no funciona así
. Los compran nuevos. Y a los narcos les salen “gratis” porque casi siempre los han robado.
En Estados Unidos el cacharro que dices es el Ford Police Interceptor Utility, y se usa en cuerpos policiales locales y estatales por todo el país.